miércoles, 30 de diciembre de 2015

INMORTALES


Siempre estamos buscando insistentemente, como seres humanos, la Inmortalidad. Sabemos que somos mortales, que algún día hemos de morir, por eso de alguna manera anhelamos la vida eterna.
Lo que no sabemos es, que de alguna manera, somos inmortales. Y es que no sabemos apreciar los pequeños detalles que te da la vida, y por eso no le damos importancia.
Hoy, más que nunca, creo en la inmortalidad. Siempre he creído, pero ahora lo hago de una manera más especial.
No voy a entrar ahora en un tema de filosofía. No. Aunque pueda parecerlo. Lo que pretendo es adentrarme en los pequeños detalles, en la pequeñas cosas.

En una conversación, con amigos de toda la vida, algo me llenó de emoción.
El otro día, en una conversación entre amigos de toda la vida, brindando con una copa de vino, por navidad, hubo algo que me llenó de emoción y me hizo pensar...Fue, como digo, una de esas cosas que se te quedan grabadas, y te emocionan. En el momento, tal vez no las valores tanto, como en el pasar de los dias, pero luego te das cuenta de que aquella frase o palabra reflejan más verdad que la imaginada.
Brindamos, en aquella noche, por nosotros y por lo que no estaban presentes. Todo esto mientras recordabamos viejos tiempos, y momentos de juventud.
Fue en esto cuando, de repente, escuchas a un padre emocionado, contando que su hija le había dicho, mirando fotos de nuestra juventud, que eramos INMORTALES.

Para una niña de 13 años, no eramos viejos, sino inmortales
Aquella palabra, me llegó a alma. En cierta manera, así era. Hemos pasado mas de 25 años juntos, y lo cierto es que, para una chica de 13 años, no eramos viejos, sino inmortales...





Desde la óptica de una adolescente eramos inmortales
Aquello era toda una lección para mí. De alguna manera, la admiración de la hija por su padre, también se vio reflejada en nosotros. Desde la óptica de una adolescente eramos inmortales.



Y de alguna manera, eso debía ser así. Unos chavales, casi niños cuando nos conocimos, hemos crecido y hemos vivido tantas experiencias, que aún después de tanto tiempo, nos mantienen unidos. Hemos madurado, y vivido miles de situaciones que nos han hecho madurar, y seguimos ahí. Nos han matado tantas veces, que a fuerza de amor , que sólo la verdadera amistad da, hemos resucitado para seguir siendo eso...lo que en boca de una adolescente cobra todo el sentido...INMORTALES...

La inmortalidad es lo que compartimos dia a dia con los seres a los que amamos y queremos...
Amigos. No importa que algún dia tengamos que morir. Es nuestro destino. Pero sentir que, pase lo que pase, somos inmortales es lo más grande que se puede experimentar.
La inmortalidad, no es sólo lo físico, es tambien lo espiritual, son los sentimientos, es aquello que compartimos dia a dia con los seres a los que amamos y queremos...Eso para mí es la inmortalidad.


A poco de que termine este 2015, para que comienze otro nuevo año 2016, quiero brindar con mis amigos inmortales de toda la vida. Deseo que sientan, como la siento yo, esa inmortalidad que, según nuestra ahijada, nos pertenece...
Esa inmortalidad, que según nuestra ahijada, nos pertenece

martes, 29 de diciembre de 2015



Noches de Gala...y de ensayos... (experiencias de esas noches en la que acompañábamos reinas)...
josemi quintero
“Noches de galas...y de ensayos...y fueron muchas noches de ensayos, y fueron muchas noches de galas...Todavía hoy nos vemos, algunos de aquellos, de los que denominaron. los 14, y recordamos aquellas bonitas experiencias. Que tiempos, en donde la ilusión, el trabajo,y por que no decirlo, las ganas de ligar nos hacían vivir y disfrutar...Noches de gala en las que nos dedicábamos a acompañar a preciosas Reinas...”
La música comenzaba a sonar. Los nervios, tras el mausoleo de la quinta de roja, se empezaban a sentir...
El lugar elegido, para la celebración de la Gala de las fiestas de La Orotava, en ese año 1993, fueron los jardines del marquesado de la Quinta Roja, también llamados Jardines victoria. Con el mausoleo como escenario, la velada que en esa noche se iba a ofrecer, tenía tintes de ser espectacular...
Ella, la chica a la que acompañaba, y la que depositaba en mi su confianza, para que aquella noche fuera especial , estaba nerviosa. Me apretaba la mano fuertemente como queriendo mantener su tensión antes de salir a escena. Ambos conversábamos, tratando así de mantener la calma, ante su noche mas importante. Los dos nos mirábamos, y en nuestro mirar, manteníamos la concentración para su noche más mágica...
Ella, estaba espectacular, digna belleza de la noche Orotavense...Flor aromatica de aquel jardín, denominado victoria...
A pesar de los nervios, su rostro reflejaba felicidad. Sabía que podía ser su noche, y necesitaba la tranquilidad necesaria para disfrutarla...
Allí estaba un servidor, pues ese era parte de mi trabajo, consciente de que debía hacerla disfrutar. Debía desaparecer yo para hacerla bien visible a ella.
Sonaba la música...El minuette . Era hora de salir...Ella me agarró con fuerza, yo me acerque a ella con suavidad, le dí la mano, e inmediatamente sentí la tensión de su cuerpo. Estaba nerviosa. Nos miramos a los ojos. Por unos segundos pareció pararse el mundo. Asentimos el uno con el otro, nos dijimos algo al oído y comenzamos a caminar...
Comenzaba el espectáculo...
No sé como lo vivieron los que estaban sentados en el publico, pero los que bajábamos aquellas escaleras del mausoleo, acompañando cada uno a una reina, nos parecía vivir en un cuento de hadas...
Siguiendo los pasos de la coreografía, bajamos como digo aquel mausoleo. Ella, poco a poco comenzaba a disfrutar, y yo con ella...Cuando tocó bailar El minuette me apretó la mano, no ya de nervios, sino de emoción...la noche comenzó a hacerse aún más mágica, y ambos disfrutamos de la música, del baile y de la buena compañía...
Cuando aquello terminó...cuando la gente aplaudió...fue sublime. El trabajo había valido la pena. Todo había salido bien, y lo más importante...Ella se sintió la reina que era. Lo disfrutó...
Han pasado muchos años de aquello...pero aún recuerdo aquellos buenos momentos. El trabajo de los ensayos, la amistad surgida en ellos, la ilusión de la noche importante...
En mi caso, como en el denominado grupo de los 14, he vivido muchas galas. En todas ellas tienes grandisimos recuerdos, y numerosas experiencias...pero aquella gala del 93 fue especial para mi. En aquella gala gocé plenamente de una compenetración perfecta.
Fue una noche de gala perfecta...y no sólo la noche, sino aquellos días de ensayos. Una experiencia que nunca olvidaré y que me enseñó grandes cosas...
En cuanto a Ella...cierto que no fue elegida reina. Si no recuerdo mal estuvo en el cuadro de damas de honor. Su belleza, simpatía, su hermosa sonrisa, sus bonitos y profundos ojos, y por supuesto, su personalidad merecían todos los títulos habidos y por haber. Para mí era la reina...
Y su amistad fue y es un tesoro...
Noches de galas.. y de ensayos... (experiencias de esas noches...de esas noches en las que acompañábamos reinas)

lunes, 14 de diciembre de 2015

pasajes de otro tiempo

Hay lugares que nos recuerdan aventuras pasadas. Hay incluso olores que nos recuerdan otros tiempos. Yo soy de aquellos que, sin querer, mis sentidos me trasladan a otros lugares, a otras vivencias ocurridas años atrás...es como si en mi se despertaran los mismos sentimientos que sentía entonces...

ón de sus calles, hay un trocito de historia que viví...un trocito de vida que experimenté. Al entrar, por ejemplo, en la plaza del Kiosko, y miro por a algunos de los bancos donde solíamos sentarnos hace 25 años, a mi mente vienen  risas, llantos, secretos, esperas interminables rayando la madrugada...Sus bancos de piedras nos vieron cimentar una amistad que sigue viva...

Cuando paso entro por la plaza del ayuntamiento, un sin fin de emociones me salpican. Y me siento feliz, pero al mismo tiempo angustiado. Esa Plaza a acogido momentos importantes en mi vida...muchos buenos, y uno malo. Allí, en esa plaza, conocí en unas fiestas, a un gran chica...y en esa misma plaza empezé a salir con otra gran mujer...y en esa misma plaza hice también la mayor de las estupideces...pero en fin...eso es la vida.

De una manera u otra, aquellos lugares en lo que hemos tenido grandes experiencias, parece que quedan impregnados por ellas. El recuerdo mantiene vivo cada acto de nuestra vida, y eso hace que, en determinados momentos vivamos o escribamos con ilusión y emoción determinadas vivencias.

Y que quieren que les diga, me llamarán nostágico, pesado, o vete tu a saber que, pero me gusta sentir que el recuerdo no se ha ido, y que aunque uno siga viviendo la vida tal como se nos ha planteado, puede disfrutar , como si de una pelicula antigua se tratara, de los pasajes de otro tiempo no tan lejano y que sin duda ya no volverán.