Su nombre era asociado constantemente con la divinidad griega.Considerada Hija de Zeus.
Su nombre en griego antiguo es Ἑλένη, que significa "antorcha".
Su nombre hace referencia a "la luz que brilla en la oscuridad" .
En aquellos primeros dias de la década de los 90, quien les escribe, necesitaba algo de Luz. La oscuridad estaba rondando su corazón tras lo sucedido una semana atrás. En esos primeros días del año me encontraba tanto física como psicologicamente decaído...y es que terminar el año como lo terminé tenía sus consecuencias, habida cuenta de haber hecho trizas el corazón...
Aún así, me animé a salir en la cabalgata de reyes. Quería disfrutar al menos de la ilusión de los niños al paso de sus majestades los reyes.
Ese 5 de enero de 1990 nunca lo olvidaré. El día comenzó muy temprano.
A las 9 de la mañana estábamos en el lugar donde nos íbamos a maquillar y a vestir. Con tranquilidad empecé a cambiarme de ropa. Mis compañeros parecían pasárselo bien, pero yo estaba serio. Pensativo. No me sentía del todo bien...estaba hasta enfadado conmigo mismo por estar allí...Hasta que de repente, llegó Ella....
Se acercó lentamente, me dio un beso y me dijo...Aquí estoy...soy la encargada de maquillarte hoy...
Mi corazón dio un vuelco...No me lo esperaba, pero allí estaba....la divinidad de Troya....
Ella era mi compañera de teatro. Una chica sencilla, alegre, divertida...Llevábamos más de un año actuando juntos en el instituto. Esto había creado una cierta intimidad entre nosotros. Un algo especial difícil de describir en palabras. Ese algo especial fue un poco mi perdición en los años sucesivos.
Después de la sorpresa inicial todo cambió...Mi actitud fue mas positiva...
Me dio la mano...aquel cálido tacto me vivificó. Su mano suave fue como un bálsamo salvador para mi apagado espíritu...
Ella, me llevó a una especie de sillón, y con un suave movimiento puso sus dedos finos en mis labios. Se puso de pie entre mis piernas, apoyando sus rodillas en mí, y con dulzura posó el pincel de la pintura en el labio.
- Comenzamos - me dijo - a maquillarte...
Han pasado veinticinco largos años, y aún, al escribir esto, tengo la misma sensación de entonces... En ese momento me enamoré...
Mientras me maquillaba, la observaba sin perder detalle. De pronto me vino a la cabeza lo sucedido en el Bar Venecia apenas dos semanas atrás.
"Aquel día Guzmán, Ella y yo, bajamos a dicho bar a tomar algo. En un determinado momento, Guzmán aprovechó un momento en el que Ella no podía oírnos, se acercó a mí y me dijo...¡esta tía está detrás de ti!... Ante esto, no tuve otra que sonreír, y negando con la cabeza le contesté...¡déjate de chorradas!!"
Quizás en aquel momento no le dí mucha importancia pero aquel 5 de enero todo parecía cobrar sentido....Desde ese momento comenzaba una nuevo capítulo de mi vida.
Cuando terminó de maquillarme me miró y me sonrió.
-¡listo, ya estás preparado!.
A partir de ese momento no nos separamos. Sólo lo hicimos durante el trayecto de la cabalgata. Cuándo ésta llegó a la plaza nos sentamos a descansar.
Recuerdo que me senté aparte. Sólo. Estaba decaído otra vez. Miré a aquel cielo despejado...y luego hacia la multitud de gente, que a lo lejos se arremolinaban entregando la carta de los niños a los Reyes. Trataba, sin éxito, de buscarla entre la multitud.
Suspiré y volví a mirar al cielo mientras las tristeza se apoderaba de mí. De pronto, al bajar la cabeza, sentí en las mejillas un tacto suave que desprendía calorcito. Era Ella que me miraba dulcemente. Se sentó a mi lado. Ámbos sentíamos frio así que ella pasó su mano por mi cintura, abrazándome. Yo también la abrazé, acurrucandola en mi, para darle calor. Así estuvimos mas de una hora. Ella era una chica preciosa...y me estaba enamorando.
Mientras todo el mundo en aquella plaza esperaba la ilusión de una noche mágica. Allí estábamos Ella y yo , gozando del calor que irradiaba aquel sentimiento que empezaba a arder aquella noche.
Recuerdo, como si fuera ayer, que nos levantamos. y empezamos a andar, abrazados el uno con el otro. Ante la sorpresa de los que allí estaban, salimos caminado juntos, delante de los demás. Abrazados cual dos enamorados por una calle de la carrera repleta de gente. Sólo Weyler y Bea se percataron de una cosa....
- ¡Niña, cuidado que su corazón es de otra!- dijo Weyler riendo sorprendido.
-¡ Ya no!- Replicamos al son...
Tras esto, Ella, lejos de cortarse, me abrazó aún, si cabe, con más fuerza, alejándonos poco a poco de aquella plaza mágica.
Mientras caminaba, me di cuenta que ya era 6 de enero, y yo ya tenía mi regalo...
Aquella noche hermosa, fue una de las mágica que viví. Fue la pauta de todo lo que ocurrió después...
Aquella noche la luz brilló en mi oscuridad...
Fue la noche de reyes de 1990
Helena 1 ), a veces conocida como Helena de Troya o Helena de Esparta, es un personaje de la mitología griega; cuyo nombre hace referencia a "luz que brilla en la oscuridad"; su leyenda es aludida por casi todos los mitógrafos clásicos. Era considerada hija de Zeus y pretendida por muchos héroes debido a su gran belleza. Fue seducida o raptada por Paris, príncipe de Troya, lo que dio origen a la Guerra de Troya.
Su nombre en griego antiguo es Ἑλένη, que significa "antorcha".
Su nombre hace referencia a "la luz que brilla en la oscuridad" .
En aquellos primeros dias de la década de los 90, quien les escribe, necesitaba algo de Luz. La oscuridad estaba rondando su corazón tras lo sucedido una semana atrás. En esos primeros días del año me encontraba tanto física como psicologicamente decaído...y es que terminar el año como lo terminé tenía sus consecuencias, habida cuenta de haber hecho trizas el corazón...
Aún así, me animé a salir en la cabalgata de reyes. Quería disfrutar al menos de la ilusión de los niños al paso de sus majestades los reyes.
Ese 5 de enero de 1990 nunca lo olvidaré. El día comenzó muy temprano.
A las 9 de la mañana estábamos en el lugar donde nos íbamos a maquillar y a vestir. Con tranquilidad empecé a cambiarme de ropa. Mis compañeros parecían pasárselo bien, pero yo estaba serio. Pensativo. No me sentía del todo bien...estaba hasta enfadado conmigo mismo por estar allí...Hasta que de repente, llegó Ella....
Se acercó lentamente, me dio un beso y me dijo...Aquí estoy...soy la encargada de maquillarte hoy...
Mi corazón dio un vuelco...No me lo esperaba, pero allí estaba....la divinidad de Troya....
Ella era mi compañera de teatro. Una chica sencilla, alegre, divertida...Llevábamos más de un año actuando juntos en el instituto. Esto había creado una cierta intimidad entre nosotros. Un algo especial difícil de describir en palabras. Ese algo especial fue un poco mi perdición en los años sucesivos.
Después de la sorpresa inicial todo cambió...Mi actitud fue mas positiva...
Me dio la mano...aquel cálido tacto me vivificó. Su mano suave fue como un bálsamo salvador para mi apagado espíritu...
Ella, me llevó a una especie de sillón, y con un suave movimiento puso sus dedos finos en mis labios. Se puso de pie entre mis piernas, apoyando sus rodillas en mí, y con dulzura posó el pincel de la pintura en el labio.
- Comenzamos - me dijo - a maquillarte...
Han pasado veinticinco largos años, y aún, al escribir esto, tengo la misma sensación de entonces... En ese momento me enamoré...
Mientras me maquillaba, la observaba sin perder detalle. De pronto me vino a la cabeza lo sucedido en el Bar Venecia apenas dos semanas atrás.
"Aquel día Guzmán, Ella y yo, bajamos a dicho bar a tomar algo. En un determinado momento, Guzmán aprovechó un momento en el que Ella no podía oírnos, se acercó a mí y me dijo...¡esta tía está detrás de ti!... Ante esto, no tuve otra que sonreír, y negando con la cabeza le contesté...¡déjate de chorradas!!"
Quizás en aquel momento no le dí mucha importancia pero aquel 5 de enero todo parecía cobrar sentido....Desde ese momento comenzaba una nuevo capítulo de mi vida.
Cuando terminó de maquillarme me miró y me sonrió.
-¡listo, ya estás preparado!.
A partir de ese momento no nos separamos. Sólo lo hicimos durante el trayecto de la cabalgata. Cuándo ésta llegó a la plaza nos sentamos a descansar.
Recuerdo que me senté aparte. Sólo. Estaba decaído otra vez. Miré a aquel cielo despejado...y luego hacia la multitud de gente, que a lo lejos se arremolinaban entregando la carta de los niños a los Reyes. Trataba, sin éxito, de buscarla entre la multitud.
Suspiré y volví a mirar al cielo mientras las tristeza se apoderaba de mí. De pronto, al bajar la cabeza, sentí en las mejillas un tacto suave que desprendía calorcito. Era Ella que me miraba dulcemente. Se sentó a mi lado. Ámbos sentíamos frio así que ella pasó su mano por mi cintura, abrazándome. Yo también la abrazé, acurrucandola en mi, para darle calor. Así estuvimos mas de una hora. Ella era una chica preciosa...y me estaba enamorando.
Mientras todo el mundo en aquella plaza esperaba la ilusión de una noche mágica. Allí estábamos Ella y yo , gozando del calor que irradiaba aquel sentimiento que empezaba a arder aquella noche.
Recuerdo, como si fuera ayer, que nos levantamos. y empezamos a andar, abrazados el uno con el otro. Ante la sorpresa de los que allí estaban, salimos caminado juntos, delante de los demás. Abrazados cual dos enamorados por una calle de la carrera repleta de gente. Sólo Weyler y Bea se percataron de una cosa....
- ¡Niña, cuidado que su corazón es de otra!- dijo Weyler riendo sorprendido.
-¡ Ya no!- Replicamos al son...
Tras esto, Ella, lejos de cortarse, me abrazó aún, si cabe, con más fuerza, alejándonos poco a poco de aquella plaza mágica.
Mientras caminaba, me di cuenta que ya era 6 de enero, y yo ya tenía mi regalo...
Aquella noche hermosa, fue una de las mágica que viví. Fue la pauta de todo lo que ocurrió después...
Aquella noche la luz brilló en mi oscuridad...
Fue la noche de reyes de 1990
Helena 1 ), a veces conocida como Helena de Troya o Helena de Esparta, es un personaje de la mitología griega; cuyo nombre hace referencia a "luz que brilla en la oscuridad"; su leyenda es aludida por casi todos los mitógrafos clásicos. Era considerada hija de Zeus y pretendida por muchos héroes debido a su gran belleza. Fue seducida o raptada por Paris, príncipe de Troya, lo que dio origen a la Guerra de Troya.
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